Un calendario del jardín en Madrid no sirve copiado de otro sitio: este clima no calma, clama. Aquí el verano es más largo y más seco que en casi toda la península, el invierno tiene heladas cortas pero reales, y la primavera dura tres semanas. Por eso las fechas que valen en Galicia o en Levante fallan aquí: no están hechas para esto.
Lo que sigue es el orden que seguimos nosotros, con el porqué de cada cosa. Porque saber cuándo se hace algo sirve de poco si no sabes por qué en ese momento y no en otro.
Invierno en el calendario del jardín en Madrid: diciembre a febrero
Es el mes de la poda de formación y de la estructural, con la planta parada y sin hoja. Se ve el esqueleto, se decide mejor y la herida no atrae plagas. En cambio, evita podar en helada: la madera está frágil y el corte se desgarra.
Es también cuando conviene plantar a raíz desnuda, que sale mucho más barato que el contenedor y enraíza mejor. Y de revisar anclajes, tutores y vientos, porque las rachas fuertes en Madrid llegan justo ahora.
El riego se reduce al mínimo, pero no se apaga del todo: en jardineras bajo alero puede no llover nada en dos meses. Además, conviene proteger el cuello de las plantas sensibles con un acolchado.
Primavera: marzo, abril y mayo
Marzo es cuando se decide el año. Se abona, se escarifica y se resiembra el césped, se renueva el sustrato de las jardineras y se reprograma el riego, que probablemente lleva desde octubre con los tiempos equivocados.
En abril aparece el pulgón, casi siempre sobre el brote tierno recién abonado. Por eso conviene abonar sin exceso de nitrógeno: cuanto más blando es el brote, más plaga atrae.
Mayo es el último mes cómodo para plantar. A partir de junio, todo lo que pongas se sostiene a base de riego, y eso encarece el mantenimiento y multiplica las bajas.
Verano: junio, julio y agosto en el calendario del jardín en Madrid
El verano no es temporada de trabajo, es temporada de sostener. Se sube la altura de corte del césped a seis o siete centímetros, porque la hoja larga da sombra al suelo y reduce el consumo de agua de forma medible.
El riego pasa a primera hora de la mañana, entre las cuatro y las siete. Y se riega menos veces y más cantidad, para que el agua baje y la raíz busque en profundidad en lugar de quedarse en la superficie.
Agosto es el mes crítico. Aunque nadie esté, el espacio sigue funcionando, así que hay que dejar resuelto quién riega. Es cuando más plantas se pierden en toda la ciudad, y casi siempre por reparto, no por falta de agua.
Otoño: septiembre, octubre y noviembre
Septiembre es el mejor mes del año para plantar en Madrid, y sin embargo casi nadie lo aprovecha. Una planta puesta ahora tiene seis o siete meses de temperaturas suaves para enraizar antes de su primer verano. La misma planta puesta en abril llega a julio con el cepellón sin salir del hoyo.
También es el mes de escarificar y resembrar el césped, con suelo aún templado y sin la competencia de las malas hierbas de marzo. Y de bajar el riego por tramos: primero la frecuencia, después la duración.
En octubre y noviembre toca la hojarasca, plantar bulbos y revisar el riego por última vez antes del invierno. Conviene además vaciar y purgar las tuberías expuestas si hay riesgo de helada.
Lo que no debe faltar en tu calendario del jardín en Madrid
Cuatro veces al año que se reprograma el riego, una por estación. Es la intervención más barata que existe y la que más plantas salva. Un riego programado en mayo funcionando en octubre encharca; uno de octubre funcionando en julio seca. El riego pide rigor, no rutina.
Revisar el sustrato dos veces al año, en marzo y en septiembre. Y decidir a conciencia qué pasa en agosto, tomada en junio y no el día antes de irte.
Las fechas de heladas y las temperaturas medias de tu zona concreta las publica AEMET, y merece la pena mirarlas: dentro de la Comunidad hay bastante diferencia entre la sierra y el sur.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor mes para plantar?
Septiembre, con octubre como segunda opción. La primavera funciona, pero deja mucho menos margen antes del calor.
¿Cuándo se poda?
En invierno lo caduco y lo estructural. Lo que florece en primavera, justo después de florecer. Los setos, varias veces en crecimiento. Está desarrollado en poda en Madrid.
¿Hay que abonar todo el año?
No. Con la planta parada el abono no se absorbe y se lava con la lluvia. La ventana útil va de marzo a junio y se retoma en septiembre.
Un calendario no es una lista de tareas: es saber cuándo el clima clama y cuándo calla.
Si prefieres que esto lo lleve alguien con el calendario ya montado, así lo planteamos en el mantenimiento del jardín, mes a mes. Y si tienes dudas con tu espacio concreto, escríbenos.
