Jardinería para residencias y centros asistenciales en Madrid
En una residencia el jardín no es adorno: es la sala que está fuera. Se sale a andar, se recibe a la familia y se pasa la tarde. Se usa a diario y lo usa gente que no aparta el pie deprisa. Eso cambia todas las decisiones, empezando por cuáles se descartan.
Qué llevamos y para quién
Mantenemos los centros de Macrosad y de Salus Infirmorum, en Madrid. Espacios con residentes dentro a todas horas, con personal en turno y con familias entrando y saliendo el fin de semana.
Primero la seguridad, y no es una frase
Un jardín que se camina pide otra pauta: pavimento sin raíz levantada, sin rama a la altura de la cara, sin resbalón por césped mojado a la sombra, sin espina donde se pasa la mano. Revisamos eso en cada visita antes que ninguna otra cosa, porque aquí una caída no es una caída: es un ingreso.
Sin producto donde hay gente
Cuando hay tratamiento, se hace con producto autorizado, en franja sin uso y avisando antes al centro, y queda por escrito qué se aplicó y cuándo. Casi siempre se puede tratar menos si se corrige lo que llama a la plaga —agua parada, poda mal cerrada, planta puesta donde no toca—: eso es el control de plagas en jardines hecho por orden.
Sombra, y no de adorno
En Madrid, de junio a septiembre, un patio sin sombra es un patio cerrado: nadie sale y el espacio se pierde justo cuando más se necesita. La sombra no sobra, se planifica: dónde da a media mañana, dónde a las cinco, qué árbol la da en cinco años y qué toldo la da mañana. Es de las cosas que más cambian el uso real de un centro.
Turnos, ruido y horarios
Trabajamos en franja acordada con dirección, evitando las horas de descanso y de comida. Máquina ruidosa lo mínimo y avisada, paso siempre libre, y el entorno como estaba cuando el turno vuelve. Se tarda más y se molesta menos.
Un plan por temporada y un parte por visita
En un centro asistencial el gasto se audita, así que hay que acreditarlo. Trabajamos con calendario anual, con contrato y con seguro de responsabilidad civil, y dejamos parte por escrito después de cada visita. Quien tiene que responder ante una dirección o ante una inspección puede hacerlo con papel delante. Es la base del mantenimiento de jardines para empresas, aplicada donde más importa.
Escríbenos contando qué centro es y cómo se usa el exterior, en contacto.
