Cuaderno, Poda y arbolado

Poda en Madrid: qué se quita, cuándo y por qué

Lámina botánica que ilustra el artículo sobre poda de árboles en Madrid

La poda de árboles en Madrid es, sobre todo, decidir qué se quita. Esa es toda la dificultad. Cortar sabe cualquiera; saber qué rama sobra y cuál sostiene la copa es lo que separa una poda de una mutilación. Podar no es cortar: es decidir qué puede quedarse.

Y sin embargo es el trabajo que más se hace mal en la ciudad, porque el resultado no se juzga el día siguiente, sino tres años después.

¿Cuándo se poda cada cosa en la poda de árboles en Madrid?

Los caducos y las podas estructurales, en invierno, con la planta parada y sin hoja. Se ve el esqueleto, la savia no está en movimiento y la herida cicatriza antes de que lleguen las plagas de primavera.

Lo que florece en primavera se poda justo después de florecer. Las yemas de flor ya estaban formadas desde el otoño anterior, así que podarlo en enero es cortar la flor del año. Es el error más común en lilos, forsitias y jazmines.

Los setos, en cambio, se recortan varias veces durante el crecimiento, de marzo a octubre. Y las palmeras solo cuando la hoja está seca, nunca en verde y nunca dejando el tronco pelado.

Por qué el desmoche arruina un árbol

Cortar un árbol a media altura no es poda. Hace brotar una nube de ramas débiles, mal anclados sobre madera vieja, que en pocos años pesan y se rompen con facilidad. Además deja heridas grandes por donde entra la pudrición.

El árbol responde así porque necesita recuperar superficie foliar de urgencia, y para eso gasta las reservas que tenía guardadas. Por eso un árbol desmochado suele estar peor a los cinco años que antes de tocarlo, aunque el primer verano parezca que ha rebrotado con fuerza.

Sale más caro a medio plazo, porque obliga a volver cada dos o tres años y termina en una tala que no habría hecho falta. El corte que no respeta el cuello acorta el árbol.

Cómo se hace bien un corte en la poda de árboles en Madrid

Se respeta el cuello de la rama, ese engrosamiento donde la rama nace del tronco. Ahí están los tejidos que el árbol usa para cerrar la herida, así que cortar a ras del tronco los elimina y deja una puerta abierta a la pudrición.

Tampoco conviene dejar un tocón largo: se seca, no cicatriza y termina pudriéndose hacia dentro. El corte va justo por fuera del cuello, ni antes ni después.

En ramas de cierto peso se hacen tres cortes, no uno. Primero por debajo, después por encima algo más lejos, y solo entonces el corte definitivo. Así el peso no desgarra la corteza al caer. La tijera no corta: teje la forma que el árbol va a tener después.

¿Hace falta permiso para la poda de árboles en Madrid?

Para una poda de mantenimiento en suelo privado, normalmente no. Para podas severas y para talas, en muchos municipios de la Comunidad de Madrid sí, porque el arbolado de cierto porte está protegido por ordenanza.

Lo exigible cambia bastante de un ayuntamiento a otro, así que conviene comprobarlo antes. Lo que se publica sobre arbolado urbano y su protección la publica el Ayuntamiento de Madrid, y cada municipio tiene la suya.

Preguntas frecuentes

¿Hay que sellar los cortes?

No. Los sellantes retienen humedad y dificultan la compartimentación natural del árbol. Lo desarrollamos en sellar los cortes de poda.

¿Se puede podar en verano?

En verde y sin pasarse, sí. Poda fuerte con calor, no. Está explicado en podar en verano.

¿Quién responde si cae una rama?

El titular del árbol, y el mantenimiento documentado es la mejor defensa. Lo tratamos en responsabilidad por caída de rama.

Podar es poder: se quita lo que la copa ya no puede sostener, y se deja lo que todavía puede.

Cómo lo planteamos nosotros está en servicio de poda en Madrid. Si tienes un árbol que te preocupa, mándanos una foto.