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Sistemas de riego

Instalamos sistemas de riego eficientes y reparamos averías en sistemas ya instalados.

Casi todas las plantas que mueren en un espacio urbano mueren por riego. Casi nunca por falta: por reparto.

El agua llega, pero no cala. Un gotero obstruido que nadie mira, un difusor que riega la baldosa en vez del parterre, una programación de verano funcionando en noviembre, una jardinera con drenaje tapado donde la raíz se pudre mientras la de al lado se seca. Todo eso convive en la misma instalación y desde fuera parece que el riego funciona.

Lo primero que hacemos es comprobar dónde acaba realmente el agua. Con eso suele bastar para explicar por qué unas zonas van bien y otras no.

A partir de ahí, ajustamos lo que hay o instalamos lo que falta: goteo para jardineras, arbustos y setos, aspersión donde tiene sentido, sectorización para que cada zona reciba lo suyo y programación que se revisa al cambiar la estación. Un sistema bien sectorizado gasta menos agua y da mejor resultado que uno grande mal repartido.

En comunidades, hoteles y oficinas, el ahorro en factura de agua suele pagar el ajuste en una temporada.

Preguntas frecuentes sobre riego

¿Cuántas veces por semana hay que regar?

No hay número válido para todos: depende del sustrato, la exposición y la especie. Lo que sí sirve como criterio es regar menos veces y más cantidad, para que el agua baje y la raíz busque en profundidad. Riegos cortos y diarios crean raíz superficial, que es la primera en sufrir cuando llega el calor.

¿A qué hora conviene regar?

Entre las cuatro y las siete de la mañana. Se pierde mucha menos agua por evaporación que al mediodía y la hoja llega seca al amanecer, lo que reduce el riesgo de hongos. Regar de noche cerrada deja la planta húmeda muchas horas y es justo lo contrario.

¿Goteo o aspersión?

Goteo para arbustos, setos, jardineras y macizos: pone el agua donde está la raíz y no moja la hoja ni el pavimento. Aspersión solo para césped. El error más frecuente que nos encontramos es un mismo sector regando césped y arbustos a la vez: uno de los dos siempre sale mal.

¿Cada cuánto hay que reprogramar?

Al menos cuatro veces al año, con los cambios de estación. Una programación de mayo funcionando en octubre encharca; una de octubre funcionando en julio seca. Es la intervención más barata que existe y la que más plantas salva.

¿Cómo sé si el problema es el riego?

Con un destornillador largo. Se clava en el sustrato un rato después de regar: si entra sin resistencia veinte centímetros, el agua ha calado; si se para a cinco, el riego moja la superficie y poco más. Es la comprobación que hacemos antes de tocar nada.

Olvídate de regar con mangueras largas y aprovecha tu tiempo en el jardín, dejando la tarea de riego a los expertos.

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